Cubanos y derechos humanos
Para todos los cubanos, el 10 de diciembre, Día de los Derechos Humanos, es una fecha que no debemos dejar pasar por alto, ya que representa uno de los eslabones en la lucha de todo el pueblo desde el propio triunfo revolucionario. Motivo de celebración y reconocimiento a quienes han dicho presente cuando la Revolución lo necesita.
“Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros”.
Este es un articulo de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el cual a nivel mundial, por supuesto, es violado. Hoy en otros países, este día es un momento de lucha. Sin embargo, nosotros, que no sufrimos en carne propia este problema, constituye un momento para reflexionar y plantearnos cuánto hemos hecho y cuánto nos resta por hacer, en pos de construir una sociedad mas justa cada día.
Hemos alcanzado el honor de ocupar por parte de las Naciones Unidas el lugar 51 entre los países con un nivel más alto de desarrollo humano por sus inversiones sociales, en Educación y Salud. Además de esto recientemente fue galardonada, con el Premio Nacional de Derechos Humanos de Guatemala, la brigada médica cubana que labora en esa nación.
Aunque nada dice la prensa internacional de tales méritos que hemos alcanzado, es una realidad que Cuba se hace sentir y que palabras como libertad y derechos humanos son símbolos de los hombres y mujeres de buena voluntad.
También es cierto que no somos todo un modelo como sociedad, pero la Batalla de Ideas que libra nuestro pueblo, bajo la certera dirección del Comandante en Jefe Fidel Castro, ha demostrado la magnitud que ha alcanzado cada cambio que se ha realizado. Todavía tenemos que luchar muy fuerte contra viejas ideas que van en contra de nuestros ideales.
Esta será una ardua tarea, pero sin dudas el esfuerzo de miles de personas no será en vano, lograremos que cada uno de nosotros se sienta verdaderamente identificado cuando se hable de derechos humanos, la meta está trazada, sólo resta la unión de todos los pueblos para poder vencer.
Los intestinos del cerdo llamados en Cuba “mondongos” lavados con hojas de guayaba, las vísceras llamadas “gandinga” y los sesos del cerdo con los que se hacen frituritas, se consumen principalmente en el almuerzo del día 31 en espera del lechón asado, aunque en muchos lugares se consumían en los días venideros a esta fecha.
Típico en estas fechas, lo es la ensalada de vegetales. Generalmente se emplean vegetales de la estación, principalmente tomates, lechuga y rábanos. Para el aderezo de la misma se utiliza una vinagreta clásica, aceite, vinagre, sal y pimienta, esta última empleada más bien en la actualidad y en muchas ocasiones se le añaden anillas de cebolla. Práctica de suma importancia por el aporte de fibra dietética y vitaminas, que actúan como antioxidantes, vitamina C, E, betacarotenos, y otras sustancias con igual acción, tales como los polifenoles y fitoquímicos, imprescindibles para contrarrestar la producción de sustancias nocivas por el consumo excesivo de grasas y “carnes”.
Las comidas y bebidas que hemos consumido los cubanos durante las fiestas de fin de año constituyen una larga tradición que se ha conservado a través del tiempo, con diferentes variantes según el momento histórico que se ha vivido, pero que ha mantenido la esencia de esta vieja tradición. Platos típicamente cubanos no han faltado nunca en la mesa de cada familia cubana y de éstos les brindamos algunas recetas de las que siempre hemos disfrutado, además de algunos consejos para su elaboración y para una dieta sana. En Cuba se consideran Fiestas Navideñas las comprendidas entre el fin del año y el comienzo del año venidero pasando por Nochebuena, Fin de Año, Año Nuevo y Día de Reyes, todas con una connotación religiosa. Estas celebraciones tienen la característica de agrupar a toda la familia y desde antaño se hicieron una costumbre muy popular.
"Vírense todos, ¡dominé!". Esa y otras expresiones como pásate, bota gorda, se escuchan con frecuencia en casas, portales y esquinas donde se reúnen varias personas alrededor de una mesa durante el juego de dominó.